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Los agentes de IA se multiplican por 8 en las pymes europeas: qué falta en España y Portugal

Los agentes de IA ya generan más de la mitad de la producción empresarial de OpenAI en la UE. Qué dicen —y qué no dicen— para las pymes ibéricas.

2026-10-2612 min de lectura
Los agentes de IA se multiplican por 8 en las pymes europeas: qué falta en España y Portugal

Qué dice realmente el informe de OpenAI

El 14 de octubre de 2026, OpenAI publicó el informe «Europe’s Agentic Opportunity», de su equipo de investigación económica. La tesis central es sencilla: en Europa, la IA ha dejado de ser sobre todo una herramienta para hacer preguntas y ha pasado a ser una herramienta para entregar trabajo. Un agente de IA, en este contexto, no es un chatbot que responde: es un sistema que planifica pasos, usa herramientas, trabaja con archivos y lleva una tarea hasta el final, con supervisión humana cuando hace falta. Los números que sostienen la tesis vienen todos de la misma fuente: las cuentas ChatGPT Enterprise y Business de OpenAI en la Unión Europea. A finales de septiembre de 2026, las herramientas agénticas de la empresa —Codex, su agente de programación, y ChatGPT Work, lanzado en julio— ya representaban el 55% de los tokens de salida generados por esas cuentas empresariales —34% de Codex y 21% de ChatGPT Work—. Dicho de otro modo, dentro de la base de clientes de pago de OpenAI, el trabajo entregado por agentes ya pesa más que las respuestas conversacionales. El segundo número es el que da título a este artículo: entre la semana del 1 al 7 de mayo y la semana del 29 de septiembre al 5 de octubre de 2026, los usuarios activos semanales de las herramientas agénticas en las pequeñas y medianas empresas de la muestra crecieron 8,1 veces. OpenAI define «pyme», para este informe, como organizaciones con 200 o menos usuarios asociados —un criterio de cuentas, no el criterio europeo de trabajadores o de facturación. El crecimiento se dio en todos los Estados miembros, con Bélgica (12,1 veces) e Italia (10,8 veces) a la cabeza, seguidas de Luxemburgo. Hay además un tercer número que importa: la distancia entre las empresas de frontera y las demás. Las empresas de frontera —el 10% con más tokens por usuario activo— generaron en septiembre más de cuatro veces los tokens por usuario de las empresas europeas típicas. Pero las empresas de frontera fuera de la UE generaron más del doble que las empresas europeas de frontera. Las empresas de la UE representan cerca del 10% de las empresas de frontera a nivel global; Norteamérica, cerca del 65%.

La lectura honesta: qué no prueban estos números

Antes de sacar conclusiones, hay que decir lo obvio: estos son datos de un proveedor sobre sus propias herramientas y sus propios clientes de pago. Miden la actividad dentro de OpenAI, no la economía europea. Una empresa que no usa ChatGPT Enterprise o Business no aparece aquí; una empresa que usa otro proveedor, tampoco. El informe es un buen mapa de cómo se extienden los agentes dentro de una base de clientes. Es un mal mapa de Europa entera. Además, los tokens miden volumen de salida, no valor empresarial. Una tarea agéntica larga —revisar un repositorio de código, preparar un informe a partir de decenas de archivos— consume muchos más tokens que una respuesta corta. Cuando la cuota agéntica sube, eso puede significar trabajo más profundo, pero también puede significar solo trabajo más largo. Crecimiento de uso no es productividad demostrada, y el propio informe no mide beneficios, plazos cumplidos ni horas ahorradas. Hay también un efecto de calendario que infla el 8,1 veces. La medición empieza en mayo, antes de que existiera ChatGPT Work, y termina en octubre, después de su lanzamiento en julio. Parte del crecimiento es, por tanto, la adopción de un producto nuevo dentro de la misma base de clientes —no necesariamente ocho veces más empresas europeas usando agentes que en mayo. La propia OpenAI dice, de hecho, que una parte importante del crecimiento siguió a la introducción de ChatGPT Work. Por último, la definición de pyme del informe merece una nota. «200 o menos usuarios asociados» no es lo mismo que 200 trabajadores: una empresa de 30 personas puede tener 30 cuentas, y una empresa de 500 puede tener 150 usuarios del producto. Comparar este 8,1 veces con estadísticas oficiales de pymes es comparar muestras distintas. Nada de esto invalida el informe —el movimiento es real dentro de la muestra—, pero impide la lectura triunfalista: no es «Europa multiplicó por ocho su productividad», es «los clientes empresariales de OpenAI usan agentes ocho veces más que en mayo».

Dónde está Iberia en estos números

La cuota agéntica varía mucho de un país a otro dentro de la muestra de OpenAI: del 85% de Lituania al 22% de Eslovenia, en septiembre de 2026. Portugal y España quedan en la mitad baja de la tabla. En España, el 30% de los tokens de salida de las cuentas empresariales incluidas fueron agénticos en septiembre; en Portugal, el 29%. Son números de la base de clientes de OpenAI, no de todas las empresas de cada país —pero dicen algo sobre la intensidad de uso entre quienes ya pagan por estas herramientas: en las empresas ibéricas de la muestra, el agente todavía es minoría del trabajo. El crecimiento cuenta la otra mitad de la historia. Entre mayo y principios de octubre, los usuarios activos semanales de agentes en las pymes de la muestra crecieron 8,8 veces en España —por encima de la mediana europea de 8,1 veces— y 6,5 veces en Portugal, por debajo de ella. Es decir: España parte de una cuota baja pero acelera por encima de la media; Portugal parte de una cuota parecida y acelera por debajo de la media. Lituania, líder en cuota, creció solo 6,8 veces; Eslovenia, última en cuota, creció 9,2 veces. Cuota y crecimiento casi no se relacionan: empezar tarde no impide acelerar deprisa. Fuera de la muestra de OpenAI, el retrato ibérico es aún más modesto —y aquí es donde entran los números oficiales. En 2024, según Eurostat, solo el 8,6% de las empresas portuguesas con 10 o más trabajadores usaba IA, frente al 13,5% de media europea. El propio informe de OpenAI recoge la subida europea: en 2025, el 20% de las empresas de la UE con al menos 10 trabajadores usaba IA, por encima del 13,5% de 2024. Portugal parte, por tanto, desde atrás —y solo cerca del 54% de las pymes portuguesas alcanza el nivel básico de digitalización. En España, el Barómetro IndesIA 2026, elaborado a partir de 131.554 empresas, indica que solo el 4,1% de las pymes industriales españolas usa IA —era el 2,1% en 2024 y el 2,9% en 2025. La adopción crece cada año, pero ni una de cada veinte empresas industriales ha llegado. Por tamaño, las medianas (50 a 250 trabajadores) están en el 6,5%, las pequeñas (10 a 50) en el 5,1% y las microempresas (menos de 10) en el 3,6%. Por territorio, Madrid lidera con el 6,3%, seguida de Cataluña con el 4,9% y el País Vasco con el 4,2%. La tabla resume Iberia lado a lado:

IndicadorPortugalEspaña
Cuota agéntica, cuentas OpenAI, septiembre 202629%30%
Crecimiento de usuarios pyme, mayo → octubre 20266,5×8,8×
Empresas con 10+ trabajadores que usan IA (Eurostat 2024 / IndesIA)8,6%4,1% (PME industriais)

Portugal responde con formación: el PME Digital+

Si la alfabetización en IA es, desde febrero de 2025, una obligación legal del artículo 4 del Reglamento de IA —tema de nuestro artículo de la semana pasada—, la pregunta siguiente es práctica: ¿dónde aprende una pyme? En Portugal, parte de la respuesta llegó el 20 de octubre de 2026, con el arranque en Leiria del proyecto piloto de capacitación en IA para micro y pymes, integrado en el programa PME Digital+ del IAPMEI. El piloto es pequeño a propósito: cerca de 50 trabajadores en la primera fase, dos ediciones y 100 participantes en total. Lo promueve el IAPMEI, con el apoyo de NERLEI, la asociación empresarial de la región de Leiria, y la formación —el ciclo «AI Dive for Business»— la imparte Shaken Academy. El enfoque es práctico: uso de herramientas de IA generativa aplicadas a los retos concretos de cada empresa, experimentación en contextos reales y producción de conocimiento, metodologías y casos de uso de acceso abierto. El piloto es el primer paso de un proyecto mayor: formar en IA a cerca de 100.000 trabajadores de micro y pymes de todo el país a lo largo de tres años, según el comunicado del Ministerio de Economía y Cohesión Territorial. El PME Digital+ se dirige a las pymes de las regiones Norte, Centro y Alentejo, y las inscripciones y el calendario se van abriendo a lo largo de 24 meses —lo que significa que el paso sensato, hoy, es vigilar el portal del IAPMEI en lugar de contar con una fecha fija. Ninguna empresa debe planificar su formación alrededor de un calendario que todavía se está abriendo. Merece la pena conectar los dos artículos: la obligación del artículo 4 exige que cada empresa pueda demostrar que su personal tiene alfabetización suficiente para los sistemas que usa. Un programa público de capacitación no cumple la obligación por sí solo —la empresa sigue teniendo que registrar quién participó, cuándo y sobre qué temas—, pero le da por dónde empezar sin pagar a un consultor el primer día. Para una pyme portuguesa que aún no usa IA, el piloto de Leiria es menos una noticia y más una señal: la formación está llegando al tejido empresarial, no solo a las grandes empresas.

España responde con ayudas: el Cheque TIC de Murcia

En España, la respuesta pública más concreta de esta semana tiene nombre, plazo y cuantía. El Cheque TIC, del Instituto de Fomento de la Región de Murcia (INFO), abrió solicitudes el 22 de octubre de 2026 y las cierra el 30 de diciembre de 2026. El presupuesto total es de 900.000 euros y las ayudas van de 2.000 a 20.000 euros por beneficiario, según el servicio y, en algunos casos, la plantilla media de la empresa. Pueden solicitarlo pymes, autónomos y comunidades de bienes de cualquier sector, salvo producción primaria agrícola, pesquera o acuícola, siempre que la actividad subvencionada se desarrolle en un centro de trabajo abierto en la Región de Murcia. Lo que paga la ayuda es exactamente el tipo de primer paso que el Barómetro IndesIA sugiere que falta: servicios externos especializados en automatización con IA y optimización de procesos de gestión, herramientas de inteligencia de negocio (BI), sistemas de gestión y control de producción (MES), gemelos digitales, ciberseguridad y tratamiento de datos. No es un cheque para comprar software: es un cheque para comprar conocimiento especializado que la empresa aún no tiene dentro. El contraste con Portugal es instructivo. Portugal apuesta, en esta fase, por capacitación pública a gran escala —formar personas. Murcia apuesta por cofinanciar servicios especializados —comprar competencias. Ninguna de las dos respuestas resuelve sola el problema: formación sin un proceso donde aplicar lo aprendido se evapora en semanas; un proyecto contratado sin nadie dentro de la empresa capaz de acompañarlo muere cuando el consultor se va. La empresa que mejor aproveche estas ventanas es la que combine ambas cosas: alguien dentro que entienda lo suficiente para elegir, y un especialista fuera para ejecutar el primer proyecto. Un aviso de calendario: el 30 de diciembre es un plazo corto y coincide con el cierre del año. Quien esté en la Región de Murcia y quiera solicitarlo debe tramitar la solicitud en noviembre, no en la última semana —la documentación de un proyecto de IA, aunque sea pequeño, no se improvisa entre Navidad y fin de año.

Qué puede hacer una pyme el lunes por la mañana

Nada de esto exige una revolución. El error más común de las pymes ante los agentes es intentar automatizarlo todo a la vez —y el segundo error más común es no empezar por ningún lado. Hay un camino intermedio, y empieza con una pregunta: ¿qué proceso de la empresa es claro, repetitivo y medible? Primero, elija un proceso, no una herramienta. Borradores de propuestas a partir de notas de reunión, clasificación de facturas y correos por tema, resúmenes de llamadas, respuestas a preguntas frecuentes de clientes: procesos donde la entrada es conocida, la salida es verificable y el error cuesta poco. Un agente que redacta un borrador que un humano revisa antes de enviar es un buen primer agente. Un agente que decide solo sobre precios, crédito o despidos es un mal primer agente. Segundo, mida antes de automatizar. Cuente cuántos borradores, cuántas clasificaciones o cuántas respuestas hace el equipo por semana y cuánto tarda cada una. Sin esa línea base, cualquier «ahorro» que prometa el proveedor es publicidad. Con ella, dentro de dos meses sabrá si el agente ayudó o solo cambió el trabajo de sitio. Tercero, mantenga las decisiones sensibles bajo control humano. Datos de clientes, datos de salud, credenciales y decisiones sobre personas nunca entran en un prompt sin permisos claros —y, cuando entran, es con herramientas que la empresa controla, no con cuentas personales. Es también aquí donde entra la transparencia: desde agosto de 2026, el artículo 50 del Reglamento de IA exige que las personas sepan cuándo están interactuando con IA. Un aviso al inicio de la conversación del chatbot o del asistente de WhatsApp cumple el requisito; fingir que el robot es humano, no. Cuarto, registre la formación. La obligación del artículo 4 no se cumple con buenas intenciones: se cumple con registros —quién participó, cuándo, sobre qué temas. Una sesión práctica de una hora, con ejemplos del propio negocio, y una hoja de registro valen más que un curso genérico sin rastro. Un ejemplo concreto de agente con este perfil es la atención por WhatsApp: responder preguntas frecuentes, informar precios y horarios, agendar citas y guardar contactos interesados, presentándose como asistente virtual desde el primer mensaje. Es lo que hace nuestra demostración ZapDesk, que puede probar en directo —y es una buena prueba para su empresa: si un agente logra absorber ese trabajo repetitivo sin fingir ser humano, su primer proceso ya está elegido.

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Qué observar en los próximos meses

Tres ventanas dirán si este otoño fue un punto de inflexión o solo un pico de adopción de un producto nuevo. La primera es el calendario del PME Digital+: a medida que las inscripciones y las ediciones se vayan abriendo a lo largo de los próximos 24 meses, se verá si la formación llega a las pymes del Norte, Centro y Alentejo o si queda concentrada en los polos habituales. La segunda es el cierre del Cheque TIC de Murcia el 30 de diciembre: un programa pequeño, pero un buen termómetro del apetito real de las pymes por proyectos de IA contratados. La tercera es el próximo Eurostat. Si el porcentaje de empresas europeas con 10 o más trabajadores que usan IA sigue subiendo desde el 20% de 2025, y si Portugal acorta la distancia con la media europea, el movimiento que OpenAI ve dentro de su base de clientes tendrá confirmación fuera de ella. Si no, la historia es otra: los agentes crecen deprisa donde ya hay clientes de pago, y despacio donde aún no hay ni siquiera adopción básica. La conclusión práctica no cambia con ninguno de estos escenarios. La oportunidad europea, en la formulación del propio informe, es pasar de la amplitud a la profundidad: no tener más empresas probando IA, sino empresas que la usan con intensidad suficiente para cambiar un proceso. Para una pyme ibérica, profundidad no significa comprar la herramienta más cara: significa elegir un proceso, medirlo, poner a un humano a revisar lo que el agente produce y registrar quién aprendió qué. El resto —cuota de mercado, tablas de países, multiplicadores— es contexto. El proceso es la empresa.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué distingue a un agente de IA de un chatbot normal?

Un chatbot responde preguntas; un agente ejecuta tareas. El agente planifica pasos, consulta archivos y herramientas y entrega un resultado —un borrador, una clasificación, una cita— que después puede revisar un humano. En el informe de OpenAI, «agéntico» significa concretamente Codex y ChatGPT Work, no cualquier chatbot.

¿El crecimiento de 8,1 veces significa que las pymes europeas son 8 veces más productivas?

No. Significa que los usuarios activos semanales de las herramientas agénticas de OpenAI en las pymes de su muestra crecieron 8,1 veces entre mayo y octubre de 2026. El informe mide uso dentro de la base de clientes de OpenAI, no productividad, beneficios ni horas ahorradas en toda la economía. Parte del crecimiento sigue al lanzamiento de ChatGPT Work en julio.

¿Mi empresa cuenta como pyme en los números de OpenAI?

Solo si es cliente de ChatGPT Enterprise o Business y tiene 200 o menos usuarios asociados. Es un criterio de cuentas, no de trabajadores: una empresa con 30 personas y 30 cuentas entra; una empresa con 500 trabajadores y 150 usuarios del producto, también. No confunda estos números con las estadísticas oficiales de pymes de Eurostat.

¿Cómo puedo entrar en el PME Digital+ o en el Cheque TIC?

El PME Digital+ se dirige a las pymes de las regiones Norte, Centro y Alentejo y las inscripciones se abren a lo largo de 24 meses: vigile el portal del IAPMEI, porque no hay una fecha única. El Cheque TIC es solo para la Región de Murcia, con solicitudes del 22 de octubre al 30 de diciembre de 2026 a través de la sede electrónica del INFO. Si su empresa no está en ninguna de estas geografías, use los programas como referencia de qué pedir a su región —no como una solicitud que pueda presentar.

¿Los agentes sustituyen la obligación de alfabetización en IA del artículo 4?

No, y es al revés: cuanto más agentes usa la empresa, más alfabetización necesita. El artículo 4 exige que el personal que opera y utiliza sistemas de IA tenga un nivel suficiente de competencias para hacerlo con conocimiento de los riesgos —y que la empresa pueda demostrarlo con registros. Un agente sin nadie que sepa revisar lo que produce es un riesgo, no un ahorro.

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